jueves, 24 de diciembre de 2015

CANARIOS MOÑUDOS EN LAS EXPOSICIONES NACIONALES.

         Durante este año he visitado varias exposiciones aquí en España. Estas son, a grandes rasgos, mis impresiones de lo que he visto.

El REHILANDER no se ve mucho pero lo que se ve suele ser bastante bueno. Los aficionados han adquirido buenos ejemplares como reproductores y los resultados se ven. Lo que ocurre con el Rehilander es que es un canario un tanto especial. Es un canario para aficionados muy expertos.


 Sus características raciales no son muy visibles. El Lancashire que es su hermano mayor, tiene una característica muy visible: su tamaño, y de su tamaño se deriva su robustez. Un Raza Española es un canario pequeño y menudo, y así podríamos ir definiendo muchas de las razas actuales. Pero hay unas pocas de las que solo podemos decir: es como tal pero en pequeño. En el caso que nos ocupa ¿Es lógico decir: es como el canario más grande solo que en pequeño?


Los GLOSTER muy numerosos como siempre. Los corona con muy buenas moñas, predominantemente redondas, muy bien unidas al cuello y dejando los ojos al descubierto o casi al descubierto.



La forma del cuerpo, en general es bastante buena. Abundan los canarios bolita.

 Un problema que no está solucionado en esta raza es la longitud de la cola. En el Fife la mayoría de los canarios tienen una cola muy corta, lo que contribuye poderosamente a la pequeñez del canario y a que parezca que es pequeño (no basta con que lo sea, también tiene que parecerlo). Hay muchas colas que son largas para el tamaño del pájaro. Una cola larga rompe mucho la redondez del cuerpo del canario.


Muy unido a este problema está el eterno problema del Gloster: la talla. Los ingleses no establecen ninguna medida para este canario, su indicación es “tendiendo al diminuto” La valoración depende mucho de la moda del momento y del criterio del juez. Hay jueces que dan mucha importancia a la talla y penalizan fuertemente a los canarios grandes, otros no le dan tanta importancia a la talla y se la conceden al aspecto de bola, de redondez del canario. Ha habido épocas en que se valoraban mucho los Gloster consort que eran como Norwich en pequeño. Esa moda afortunadamente pasó y las aguas han vuelto a su cauce.


Los CREST no son muy abundantes, nunca lo han sido. Se ven pocos pero los que se ven son bastante buenos.


En esta raza se ha ganado mucho en la calidad del plumaje. Las moñas siempre han sido espectaculares, pero el plumaje era muy suelto y muy desordenado.


 El plumaje necesariamente sigue siendo abundante pero está muy bien colocado con lo que la línea del cuerpo está bien señalada y se nota muy bien el plumaje largo en la espalda y en las plumas de gallo.


Las cabezas de los sin corona o CREST BRED son espectaculares por su tamaño, su anchura y por las cejas largas y abundantes. El Crest es una de las razas más vistosas que hay, lástima que los precios y lo difícil de su reproducción dificulten que no sean muchos los aficionados que se dedican a su cría. 


sábado, 21 de noviembre de 2015

LANCASHIRE: FORMACIÓN DE LAS PAREJAS
Sabemos que en la mayoría de los casos es preferible elegir a los reproductores  por sus cualidades morfológicas (aspecto externo) que por sus cualidades genéticas, ya que éstas son mucho más inciertas por la reticencia que tenemos a anotar todos los datos, tanto cualidades como defectos, que se pueden presentar después de varios años  algunos caracteres recesivos que no siempre aparecen en la primera generación de jóvenes y que han estado latentes durante mucho tiempo.
         Crear un buen tronco o estirpe de canarios es a lo que todo criador aspira, pero para conseguirlo es necesario llevar un registro durante varias generaciones sobre los siguientes aspectos.:


         Aspectos morfológicos: Plumaje: largo / corto / suave /duro. - Cabeza: redondeada / aplastada / larga / estrecha - Cuello: largo/ corto - Patas: largas / cortas.
         Aspectos fisiológicos: Fertilidad - Precocidad en salir del nido y comer solos - Posición.
         Aspectos biológicos: sano – robusto – débil – pequeño – grande.
         Aspectos patológicos: predisposición a las enfermedades – ceguera – elevada mortalidad de los embriones – infecundidad.
         Se debe seguir una selección rigurosa y prolongada, eliminando los ejemplares que no se ajusten al estándar o con problemas de salud.
         Para formar mis parejas sigo un procedimiento intermedio, una mezcla genetico – morfológica que me da buenos resultados.
         Antes de nada hay que tener en cuenta los siguientes tres puntos:
1)   La moña es un factor dominantes sobre la cabeza lisa, que es homocigota recesiva.
2)   El blanco es blanco dominante. No creo que se haya introducido en el Lancashire el blanco recesivo.
3)   Transmisibilidad a los hijos. Varios escritores (Veerkamp, De Baseggio...) han publicado estadísticas de ciertos rasgos que se transmiten entre un 70 y 90% a los hijos, y que con los años he podido comprobar su fiabilidad.
El macho transmite: tamaño – color – calidad del plumaje y posición.
La hembra transmite: tipo – cabeza – forma y constitución.



         En base a lo que se acaba de decir formo las parejas escogiendo:
         Macho.
-      De buena talla.
-      Color blanco si quiero que predomine este color o amarillo si quiero que predomine éste.
-      Con moña.
-      Con plumaje bien colocado y ordenado. Rico en lipocromo y si es posible intenso o semintenso (bastante raros).
-      Buena posición y no inmóvil o muy quieto.
Hembra.
-      Talla más pequeña. Si es posible de sobreaño y que sea buena reproductora.
-      Color cálido y brillante.
-      Cabeza lisas para que vea mejor a la hora de dar de comer a los pequeños. Si se utiliza una hembra con moña  debe recortarse sobre el pico y los ojos.
-      Magnífica forma con un cuello bien destacado.
-      Óptimo estado de salud y buena vivacidad.
Como se puede observar, siempre tengo en cuenta los indices de transmisibilidad expuestos anteriormente y utilizo reproductores con buenas características que con mucha probabilidad transmitirán a su descendencia.
Algo que siempre hay que evitar es el acoplamiento de dos ejemplares con el defecto opuesto. Emparejar un macho de cola muy levantada con una hembra de cola caída es un error, ya que sus hijos presentarán los dos defectos de forma más o menos clara. Lo ideal es emparejar siempre el mejor con el mejor, un macho perfecto con una hembra también perfecta. Como esto no siempre es posible hay que compensar el defecto de uno con la cualidad de otro. Un progenitor con la cabeza muy grande hay que echarle con otro que tenga una cabeza de proporciones y formas perfectas. Lo dicho vale igualmente para patas largas / patas cortas; pecho alto / pecho bajo.
Importantísimo es buscar el equilibrio del plumaje: largo – corto, pero aquí solo vale tener el ojo necesario para conocer bien las plumas y sus características.

El Lancashire es la raza de gran talla que mejor cría; el macho y la hembra contribuyen a alimentar a los polluelos. Si alguna hembra, especialmente joven, no cría bien, reservarla para la reproducción al año siguiente. No hay que recurrir a nodrizas como el Crest, Norwich, York... razas que casi han perdido sus cualidades para criar.
La moña verde o manchada no es un problema a la hora de concursar, pero la selección hay que dirigirla a los canarios unicolores, pues aunque solo esté manchada la moña esta mancha se convierte en un factor dominante en nuestro tronco, y posiblemente empezarán a aparecer manchas en nuestros canarios. No obstante hay que decir que hay criadores que tienen ejemplares manchados para mejorar y conservar la calidad del plumaje, pero esto solo se debe hacer si el número de parejas con el que criamos es grande.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

EL COMIENZO DE UN BUEN CRIADERO

Kevin Stoakes

El Sr. Kevin Stoakes nos cuenta someramente como consiguió hacerse con un buen criadero de Gloster. La lástima es que solo nos lo cuente muy por encima sin entrar en detalles sobre los criterios que tenía para seleccionar y emparejar a sus parejas reproductoras.



Después de haber criado aves  de diferentes especies durante 22 años,  en 1992/3  intercambié 4 Gloster por un par de Pinzones Reales criados por mí mismo. Los 4 Gloster  resultaron ser hembras, así que compré algunos machos y dos parejas más a  un criador de éxito. Después de la temporada de cría el criador visitó mi criadero y mostró un gran interés por un pollo en particular, una hembra de corona azul, a la que apunté rápidamente en el concurso de canarios de la sociedad local. Yo acudí al concurso con la esperanza de que podía aprender algo de un juez con experiencia. Yo estaba encantado con la posibilidad de ganar  el premio al mejor novato con la hembra de corona azul, pues 3 de las 4 últimas aves que estaban siendo considerados para este premio eran mías.  Yo estaba aún más encantado cuando el ave se llevó los máximos honores y ser el  pájaro campeón, el Mejor Gloster. Pero mi sorpresa fue mayor cuando gané el premio de “Mejor Canario del concurso”. Yo estaba empezando a coger el gusanillo del Gloster!


Construyendo un criadero de Gloster de calidad.
         Yo ahora necesitaba un plan para conseguir un criadero de Gloster con los que poder competir a nivel nacional. Elaboré un plan para 5 años, con el objetivo de mejorar progresivamente diversos aspectos de los canarios de mi criadero y conseguir unos resultados razonables con vistas a la participación en las exposiciones más importantes. En los primeros dos años me propuse criar canarios bien redondos pero que no fuesen demasiado grandes y así conseguir unos pájaros que pudiesen ser campeones absolutos en la categoría de Gloster.



 Introduje canarios amarillos y los ejemplares que obtuve tenían las características buscadas y así conseguí en el segundo y cuarto año ser campeón de novatos en diversas exposiciones. El paso a la condición de campeón en la categoría absoluta no llegaba, los resultados eran desalentadores y en el cuarto año conocí a dos criadores que eran particularmente fuertes en las características de sus canarios que yo necesitaba mejorar y desarrollar aún más. Canarios de estos criadores fueron introducidos en mi línea de una manera definitiva, después de que comprobase que los resultados eran los deseados: una mejora en la calidad de la moña (longitud de las plumas y colocación de las mismas) y del plumaje, al tiempo que se mantenía el tipo de los canarios que yo tenía.


 También adquirí pájaros de otro criador que tenía unos canarios con unas cualidades que eran las que yo buscaban  para introducirlas de una manera controlada en mi línea: canarios amarillos con una moña y un plumaje de calidad. En los dos años siguientes he adquirido canarios de la misma fuente, y a partir de entonces he mantenido una línea pura de forma que en la actualidad el 50% de mis pájaros son de esa línea. Al cabo de 3 años he conseguido  el segundo premio en el campeonato anual. Los canarios del segundo criador los crié separadamente, introduciendo ocasionalmente canarios amarillos para perfeccionar la pluma y el color de mi primera línea. Entre las diversas líneas había canarios con calidades muy buenas del Gloster, pero estaban separadas. Con perseverancia y con cruces juiciosos conseguí canarios del tipo deseado y de una pluma sedosa de gran calidad. Esto me llevó cuatro años, al cabo de los cuales conseguí el premio de Mejor Canario de la Exposición, el máximo galardón.



         Intentaré criar canarios Isabela o Brunos en los próximos dos años, incorporando canarios emparentados con el campeón nacional. He tenido muchas ideas acerca de qué hembras podía emparejar a los dos machos que tengo (ambos son hermanos), así que estaba deseando que llegase la época de cría para poder ver los resultados. El objetivo era conseguir canarios amarillos (portadores de Isabela o bruno) o isabelas o brunos. Al final resultó que, el ave con las mejores características para ser el Campeón era una bonita canaria amarilla, bien  redondeada, con un color no muy rico y subido, pero, no obstante, un ave de calidad.




Tengo otro proyecto de Isabela o bruno pero en azul, por lo que debo continuar durante 3 años para tenerlos  y otros 2 años en perfeccionarlos, esto implica mejorar progresivamente el tipo, tener controlado el gen del canela (bruno o Isabela), intensificar el color y tener unas plumas finas y de calidad.

lunes, 20 de julio de 2015

EL GLOSTER BLANCO o AZUL
                                      Graham Miller



         Tan atractiva como la mutación blanca del Gloster es la azul. En realidad las dos son la misma mutación: la del lipocromo amarillo por el lipocromo blanco. Podemos comparar el blanco con el amarillo normal, mientras que el azul es la contrapartida del verde.



         El Gloster azul o blanco, que exhibe excelente forma, junto con la fina raya oscura que parece dibujada a lápiz sobre un fondo claro, sobre todo si se trata de una corona que posee esa línea oscura en cada pluma de la cresta que acentúa su radiación, es realmente muy atractivo. Es aconsejable criar aves que no muestran ligereza, especialmente en la garganta.



         El Gloster azul es sólo blanco pigmentado y está, por tanto, sujeto a las mismas leyes de la herencia que los canarios de color, y siempre hay que emparejarlos en la cría con canarios cuyo lipocromo no sea blanco.

         Los emparejamientos para producir azules dominantes son:

         1. Macho blanco dominante x hembra amarilla. Resultado: Jóvenes blancos y amarillos que pueden ser totalmente lipocromos o pintados, según sean los padres.


         2. Macho amarillo x hembra blanca. Resultado: Como apareamiento anterior.

         3. Macho blanco x hembra canela (bruna o isabela). Resultado: machos azules portadores de canela; hembras blancas y amarillas. Llamo a los  machos azules porque siempre serán pintados o totalmente cubiertos de melanina.



         4. Macho canela  x hembra blanca. Resultado: machos blancos portadores de canela. Machos  verdes (o pintados) portadores de canela. Hembras blancas. Hembras canela.


         5. Macho blanco portador de canela  x hembra canela. Resultado: machos azules portadores de canela. Machos verdes portadores de canela. Machos canela. Hembras azules. Hembras verdes. Hembras canela.


         6. Macho blanco portador de canela x hembra verde. Resultado: Machos azules. Machos azules portadores de canela. Machos  verdes. Machos verdes portadores de canela. Hembras azules. Hembras verdes. Hembras canela.


sábado, 9 de mayo de 2015

LA CRIA DEL CREST
            Giuseppe De Colle,  aficionado italiano, nos cuenta su experiencia en la cría de esta raza.

 

            Hace tiempo que quiero escribir algo sobre el Crest, raza que crío exclusivamente desde hace algunos años. No voy a hablar de plumas largas o anchas, ni de la manera de seleccionar, solo de la forma de criar esta raza. Después de haber criado durante años diversas razas de forma y posición, he ido gradualmente quedándome solo con el Crest pues creo firmemente en la especialización, y sobre todo a causa de las dimensiones de mi pequeño criadero. En la actualidad tengo 15 parejas de Crest y 25 parejas de nodrizas. Mi experiencia me dice que la utilización de nodrizas es prácticamente indispensable para criar esta raza.


            Las dimensiones y la calidad de los actuales Crest  han perjudicado irremediablemente la capacidad de criar de esta raza. Resulta difícil conseguir unos pocos huevos fecundados, pensar que los padres pueden criar a sus pequeños es un objetivo de muy difícil consecución, a menos de querer volver a tener pequeños Crest similares a grandes Gloster, perdiendo así la posibilidad de admirar los magníficos ejemplares que se ven hoy en día en las exposiciones.
            Ciertamente hay que decir que todas las razas de grandes dimensiones tienen siempre un comportamiento letárgico, escasa fecundidad, envejecimiento precoz, a veces ceguera, etc. Todo esto supone dificultades en la cría que para algunos representa un reto.



            El Crest actual es diferente al que se veía hace no muchos años, no por la cantidad, pero sí por su aproximación al estándar y por su calidad. Por cada pareja de Crest hay que tener 2/3 de parejas de nodrizas, cuyo ciclo reproductivo coincida con el de los Crest.  Aunque las nodrizas sean excelentes criadoras, si son de razas pequeñas no son las adecuadas para alimentar a los jóvenes Crest, ya que su ciclo reproductivo es más rápido y por lo tanto no se ajusta al de los Crest, que es mucho más lento.
            Cuando la nodriza inicia una segunda puesta los jóvenes Crest no han salido aún del nido y la nodriza tiende a desplumarles para recubrir su nido, desechando muchas veces los materiales que ponemos a su disposición. En este caso el papel del macho nodriza es indispensable para que, separado de la hembra, continúe con la alimentación de los pollos.


            El problema del desplume de los jóvenes, según mi experiencia, juega un papel importante en la aparición de los quistes: el crecimiento rápido de un plumaje muy deteriorado, a veces hasta con los cañones arrancados o muy estropeados, favorece en buena parte el desarrollo de los quistes en la siguiente muda. Estos problemas no existen para los criadores de otras razas, por lo que es necesario hacer un seguimiento constante de los jóvenes en el nido.  Dos o tres días sin ver los nidos puede llevar al desastre.
            Las hembras Crest son buenas incubadoras, y hay que cogerlas con la mano y levantarlas para inspeccionar el nido. Incuban durante los 13 días o alguno más. Yo les dejo que sigan su ritmo de puesta  de modo que en toda la época de cría hacen unas cuatro puestas, excepcionalmente cinco, procurando no forzarlas a poner huevos más de lo debido. La alimentación de los polluelos es otra historia. Muchos años he puesto huevos de las nodrizas a las hembras más pequeñas, y por tanto más activas, pero ninguna ha criado a los pequeños, que normalmente morían a los dos o tres días. Si esto ha ocurrido con las hembras más pequeñas y activas ¿qué no ocurrirá con las más grandes y aletargadas? Yo dejé esta práctica porque no me resultaba agradable ver morir a los pequeños canarios. Todos los años utilizo un par de machos (siempre más pequeños y activos, preferentemente verdes o ardesia) para emparejarlos con las hembras nodrizas para obtener canarios de buenas dimensiones que me sigan sirviendo como futuras parejas de nodrizas.


            Casi siempre estos cruces de Crest son magníficos criadores  que alimentan muy bien a los pequeños y además, no les despluman ni en el nido ni cuando salen de él. Repito que esto lo hago con los ejemplares pequeños y más activos, imagino que con los grandes ejemplares los resultados no serían éstos.
            Espero que lo que he escrito no sirva de desánimo a los nuevos aficionados,  todo lo que he dicho es con la intención de facilitar la cría de esta raza. Lo que sí aconsejo es que antes de criar esta raza se coja experiencia con otras que sean más fáciles de reproducir.
   Giuseppe De Colle

domingo, 5 de abril de 2015

EL CANARIO DE MOÑA ALEMANA
Como se selecciona y como se enjuicia.

Interesante artículo aparecido en Italia Ornitológica .
G. Passignani, N. Giordano, L. Todisco

            En diversas razas de canarios de forma y posición está presente el apartado color y, dejando aparte evidentes diferencias morfológicas, en casi todas estas razas se exigen análogas características para este apartado. El color debe ser de la misma calidad, tanto si es unicolor como si es pintado.  La única diferencia está en que en algunas razas se permite la coloración artificial.
            Pero hay una raza en la que el color es fundamental, nos referimos al canario de Moña Alemana. Esta es una  raza que podemos definir como anómala porque para las exposiciones solo se reconoce la variedad moñuda; la variedad de cabeza lisa no se considera, y es necesaria exclusivamente con fines reproductivos. Aunque se ha dicho que el canario de Moña Alemana se diferencia del canario de color únicamente por la moña, según se dice en el estándar de perfección, la experiencia nos dice que la forma y la posición no son del todo idénticas a la del canario de color:
    


el cuello es menos robusto en su unión con el tronco,

 

 la posición es ligeramente más levantada; por lo que el Moña da la impresión de potencia y elegancia.
            Posiblemente haya sido la introducción de la moña la que “ha suavizado” la forma del canario. Sin embargo, ya que el estándar dice todavía que esta raza “con la excepción de la moña, es del todo similar al Canario de Color” consideramos que lo dicho es solo una observación nuestra, que puede ser objeto en un futuro, de sucesivas verificaciones entre los criadores de esta raza y sobre todo con los criadores del país originario que detenta el estándar y que es el que puede promover su modificación.
            Para el Moña Alemana se reconocen solo dos variedades, lipocromos y melánicos, y se admiten todos los tipos y variedades de los Canarios de Color, tanto lipocromos como melánicos, intensos, nevados y mosaico. Recordamos que no se consiente ninguna mancha, y que las uñas y el pico deben ser oscuros en los melánicos y claros en los lipocromos.




            Para los ejemplares lipocromos se admite manchas melánicas en la moña, que se pueden extender hasta la parte alta de la nuca.
            En los ejemplares melánicos hay que observar atentamente el tipo, la categoría y la variedad, mientras que en los lipocromos debe considerarse la categoría y la variedad (falta el tipo porque falta la parte melánica).
            En la escala de valoración del Moña Alemana, se establece un máximo de 20 puntos en lo que se  refiere al color y al diseño, tanto para los melánicos como para los lipocromos. Por el contrario, en los Canarios de Color, en particular en los melánicos, la suma de los puntos relativos a tipo, categoría y variedad suman 55 puntos (respectivamente 30, 10 y 15) y en los lipocromos la suma de categoría y variedad alcanza los 55 puntos (respectivamente 30 y 25).

  
            Por estas razones creemos que es una exageración decir que el Moña Alemana es similar a un Canario de Color excepto por la moña. En el Moña Alemana, tanto en la selección como en el enjuiciamiento,  es necesario mirar atentamente la uniformidad del diseño y del color, independientemente del tipo que es, sin embargo, una característica específica del Canario de Color.
            Los criadores y jueces de los Canarios de Forma y Posición Lisa, a la que pertenece el Moña Alemana, no deben tener los conocimientos especializados de los Canarios de Color.
            El juez, en particular, no está obligado a conocer – por ejemplo -  si un Moña Alemana es negro pastel alas grises amarillo intenso, si tiene las manchas melánicas bien distribuida y definidas en el extremo de las plumas primarias, o si el diseño de la espalda es el previsto en el estándar del Color.  Por tanto, en la planilla de enjuiciamiento, el juez solo debe especificar si se trata de un ejemplar lipocromo (amarillo, rojo o blanco) o melánico (amarillo, rojo o blanco).
            Un juez de postura, lo recordamos, debe saber reconocer y valorar la uniformidad del color y del diseño, lo que vale tanto para el Moña Alemana como para el Border, el Fife, etc.
            En el Moña Alemana hay que poner especial atención a la posible presencia de manchas en el plumaje, pico y patas  en el caso de  los lipocromos. En los mosaicos hay que tener presente la intensidad del lipocromo en las zonas de elección.



¿Por qué en estos casos nos centramos especialmente en la variedad?  Porque queremos hacer frente a un concepto apoyado en el pasado y que la Comisión Técnica había hecho suya. Se dijo que los jueces de postura, cuando enjuiciasen “ejemplares que pertenecen a nuevas mutaciones o en caso de duda, no deben  tener miedo de pedir consejo a los jueces especializados en Canarios de Color.”.



            Bueno, creemos que el Moña Alemán debe evaluarse sólo por el juez competente en postura lisa, para evitar la confusión y las disparidades de seguridad de juicio sobre un mismo ejemplar, sólo el Juez de Postura es capaz de hablar con competencia sobre la calidad de la moña, de valorar los distintos apartados del estándar y puntuar correctamente el color y el diseño.
           
            

viernes, 6 de marzo de 2015

Historia del Canario Gloster
Joe A. Bracegirdle
         
Las cosas de mayor éxito en la vida se originan de una manera humilde, y el canario Gloster no fue una excepción. Los primeros pasos en la creación del Gloster si dieron en los años posteriores al final de la primera guerra mundial, en 1919 y 1920. La Sra. Rogerson de Gloucestershire era una mujer que creía que “todas las cosas que eran pequeñas, eran hermosas”
         Ella era muy aficionada al cultivo y desarrollo de los bonsáis. En 1920 se interesó en los canarios, y particularmente las aves con moña, pero a ella no le gustaban mucho las razas que había por  las plumas tan largas que tenían (se refiere a los Crest y Lancashire). Las Sra. Rogerson creía que si pudiese  criar un canario que tuviese una cresta la mitad del tamaño de las crestas existentes y que tuviese una pluma más pequeña y más ordenada, entonces ese canario sería mucho más atractivo a la vista.
         Después de mucho pensar sobre el tema planeó un programa de cría para comenzar en la consecución de su objetivo. La Sra. Rogerson compró unos canarios Roller con moña y los emparejo con algunos Border pequeños obtenidos del criador JH Madagan. El Border de 1920 era mucho más pequeño en todos los aspectos al Border de hoy.


         Mientras la Sra. Rogerson estaba haciendo su primer intento de crear un canario moñudo miniatura, en Escocia, John Mc Lay, que era un conocido criador y juez de canarios Crested, comenzó también a intentar conseguir una miniatura del canario Crested, que entonces era muy popular. La idea de John Mc lay era utilizar sus más pequeños Crest y emparejarlos con los más pequeños Border que pudiese conseguir.
         Estos dos criadores continuaron trabajando para conseguir el nuevo tipo de canario, la noticia de lo que estaban haciendo llegó hasta el criador más conocido y de más prestigio del Reino Unido A.W. Smith, que animó a la Sra. Rogerson y a John Mc Lay en sus esfuerzos y a que de vez en cuando intercambiasen canarios utilizándolos como reproductores, lo que facilitaría la continuidad de su trabajo.
         Tal fue el progreso realizado por la señora Rogerson que por la persistencia de AW Smith aceptó llevar dos miniaturas de Crest a la Exposición Nacional celebrada en Londres en 1925. Como estos dos canarios eran completamente diferentes en apariencia a los Crest normales, se les asignó una clase separada y se les adjudicaron el primer y segundo premio. Esta fue la primera vez que este canario había sido exhibido en público, y los aficionados pudieron ve en una etapa muy temprana el nacimiento de un nuevo tipo de canario, cuyo fundamento estaba en el cruce de canarios Roller con moña, pequeños Crest y los Border más pequeños.
         En vista de que la Sra. Rogerson fue la primera y más activa creadora de esta raza y como ella vivía en Gloucester, AW Smith dijo que creía que el pájaro debía ser conocido como el canario GLOSTER, el que tenía moña debería llamarse CORONA y su compañero de cría que tenía una cabeza normal debería llamarse CONSORT.
         En 1925 el Gloster hizo su primera aparición en las exposiciones normales de diversos lugares del Reino Unido y fue aumentando poco a podo. La segunda guerra mundial supuso un alto total en la realización de concursos y exposiciones durante siete años, y luego, lentamente comenzó a volver y enseguida empezó a surgir un vigoroso grupo de criadores de Gloster.


         Sin duda los aficionados que fueron los más responsables de revivir el Gloster en 1946 eran Fred Bryant y su esposa Vera. Todos los criadores del Gloster deben estar agradecidos a ellos por su esfuerzo y habilidad en el establecimiento de las primeras normas (estándar) y fueron verdaderamente responsables de hacer que el Gloster sea lo que es hoy en día en cuanto a su popularidad.
         El Gloster ha tenido que superar muchas resistencias y dificultades para llegar tan alto como está hoy. El Gloster de hoy está en mejor situación para continuar su progreso y tener mayor éxito.