viernes, 8 de agosto de 2014

COMENZAR CON EL GLOSTER

Artículo original de  Cottrell Dave
        
         No existe para mi ningún pájaro comparable al Gloster, aunque siempre me han atraído todas las razas de canarios. Para cualquier persona que se dedique a la cría de canarios, lo más importante es un buen comienzo, porque no hay nada más desmoralizador que observar después de tres o cuatro años que la calidad de las aves es tan débil que “no hay otra alternativa que volver a empezar de cero”.
          Hay quienes recomiendan al principiante de comenzar con aves de cualquier calidad a fin de coger experiencia en la cría, pero yo no estoy de acuerdo con esta recomendación.
         ¿Por qué perder tres años cuando directamente se puede formar una estirpe que os hará progresar? Desde mi punto de vista es mejor reunir directamente una pequeña cantidad de Gloster que se aproximen al estándar. Para el bien de la afición, y para fomentarla, no es deseable que criadores de renombre vendan sus excedentes de pájaros de mediocre calidad a precios prohibitivos a los principiantes. Sería más honesto que admitiesen que en cada tronco o estirpe, por muy buena que sea, cada año salen canarios que no tienen calidad para acudir a las exposiciones. Estos pájaros de una buena estirpe pero no de altísima calidad, pueden muy bien servir para el comienzo de los principiantes.

         Mis comienzos con el Gloster se coronaron con éxito porque tuve la suerte de adquirir mis primeros ejemplares para criar a tres aficionados con reputación, que eran serios y honestos. Se trataba de Arthur Young, Peter Shepherd y John Thornton.  Combinando juiciosamente  los pájaros de las tres líneas, progresé rápidamente. Comprando 6 parejas en casa de tres aficionados serios, se tienen muchas posibilidades de que un debutante tenga una buena base para hacer su línea o estirpe.
         Después de una primera temporada de cría con estas parejas, es necesario observar cuales nos han dado los mejores ejemplares y volver a casa del criador de origen con el fin de tener más de seis ejemplares.
         Como el objetivo es obtener pájaros que se aproximen al estándar, reconozco que hay un pequeño punto negro en el inicio de las variedades de Gloster difíciles de criar. Yo no aconsejo al principiante incluir ejemplares brunos o intensos al principio. 

         Los brunos e isabelas hay que utilizarlos con cuidado, a causa de la tendencia hacia una menor calidad de la forma, pero también porque los machos pueden portar ese factor de forma oculta y reaparecer en el momento en que menos se espera.
         Los intensos, si se les utiliza con poco cuidado, pueden dar un plumaje largo y áspero o duro.
         Opino que las seis primeras parejas de partida deberían estar compuestas de nevados manchados las ¾ partes, con uno o dos verdes puros, y eventualmente, un azul (melánico de fondo blanco).
         El momento de introducir intensos llegará cuando el principiante ya tenga experiencia en la cría, y cuando la calidad del plumaje lo exija.
         Soy partidario del emparejamiento convencional de corona X consort y aconsejo que haya un equilibrio entre las dos variedades en el criadero.
         Todo aficionado que empieza debe esperar que con el paso del tiempo, criadores experimentados hagan comentarios, a veces negativos, sobre la calidad de su tronco o estirpe de Gloster. 

         Es necesario que no caiga en el desanimo y debe darse cuenta que también tiene pájaros de calidad. Tiene que aprender a dar sentido a las cosas y admitir que una opinión honesta, incluso cuando es crítica, tiene más valor que mentiras dichas para complacer. Es el precio que se debe pagar si se quiere evolucionar y mejorar.                                                                                                
Cottrell Dave
Extracto de la revista « National Gloster Club »


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